Motivación

Chamanismo y PNL 

Inteligencia Emocional

Chamán. Palabra de origen siberiano traducido al ruso, que quiere decir "Hombre Medicina"

Benigno Horna con Chamana Paduang. Myanmar 2003.

Nada puede resultar más estúpido que cerrar los ojos ante fenómenos que no podemos percibir, simplemente porque aún no hemos desarrollado la capacidad de hacerlo.

El chamanismo existe desde que el hombre tuvo uso de razón y metabolizó la muerte. De una forma parecida, los animales por instinto, utilizan una manera "animal de chamanismo",  para sanar sus enfermedades.

Ver al final: Animales de Poder en el Chamanismo sin Alucinógenos

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Personajes Ilustres:

¿Qué es el Chamanismo?

La sabiduría del chamanismo es capaz de transformar a un hombre, más allá de los límites de si mismo.

  Gordon Wasson, en Huautla de Jiménez, Oaxaca México.

¿Qué es un Chamán?

 

El chamán es un hechicero al que se le supone dotado de poderes sobrenaturales para sanar a los enfermos, adivinar e invocar a los espíritus.

 

                                                         Carlos Castaneda, Antropólogo de UCLA.

 

Castaneda a través de Don Juan Matus define a un Chamán:

 

"Un chamán es alguien que sin apuros, sin vacilaciones ha ido lo más lejos que puede en desenredar los secretos del poder y el conocimiento. Va al saber como a la guerra: Bien despierto, con miedo pero sin detenerse, con respeto y la absoluta confianza. Cuando un chamán empieza a aprender, no sabe con lo que se va a encontrar".  

María Sabina, la Sabia de los Hongos

 

Los Yerberos, conocen empíricamente las propiedades de todas las plantas que están a su alcance. El hombre antiguo dependía de tal conocimiento para poder sobrevivir.

 

¿Cómo se les considera y se presentan los Chamanes?

A los chamanes se les considera como seres extraños, difíciles de comprender. Se nos presentan como personas iguales a nosotros y a los pocos minutos se han transformado en seres enigmáticos, atrevidos y osados. Viven en un mundo que está entre la frontera de la vida, la de todos los días, y el mundo sobrenatural.

 

Son capaces de adelantarse a los cambios sociales y culturales.

 

¿De dónde les viene su poder?

 

Su poder se concentra en sus experiencias extáticas, como en sus conocimientos teóricos, prácticos, técnicos y culturales. Tienen que tener una preparación y unos conocimientos que les han transmitido de generación en generación y que ellos a su vez, depositarán en el discípulo en el momento oportuno, permitiendo así que se mantenga viva la llama de esta ancestral sabiduría.

 

¿Quiénes son los Naguales?

Los Naguales son chamanes que tienen la facultad de convertirse en animales, poseyendo el cuerpo y el espíritu de la fiera, y así, transformados en peligrosos felinos, aves o reptiles, pueden hacer un mayor daño a otro ser humano, o acabar con su vida.

Más que una posesión del cuerpo del animal, es una transformación mágica del chamán en esa bestia.

El poder del Nagual, vendrá dado por el animal escogido; así los más fieros unirán sus vidas a las del jaguar, el puma, lobo, oso, águila, caballo o serpientes asesinas; mientras que los más débiles (tercera vía de acceso) lo harán con perros, gatos, o pájaros. 

 

María Sabina y sus sanaciones *

María Sabina hizo su primera «velada»: (ceremonia de sanación) para curar a su hermana Ana, que se encontraba grave. Un día la encontró sobre un petate, tendida y gimiendo de dolor. Estaba agonizando y, si no llega a ser por su intervención, probablemente hubiera muerto.

María Sabina

La chamana tomó los honguitos sin ningún miedo, con el objetivo de conocer primero su situación y saber, a través de la vivencia, si el mal de su hermana tenía remedio. Lo hizo siguiendo la tradición mazateca: usó velas de cera pura y flores (azucenas y gladiolos). En un brasero quemó copal y con el humo sahumó a los «niños santos» (honguitos) que tenía en sus manos. Antes de comerlos les pidió que le enseñaran el camino, la verdad de la vida y la curación, y también que le dieran el poder de rastrear las huellas del mal.

Concepto Chamánico de la enfermedad


En el concepto chamánico, la enfermedad es una intrusión que «sale» (es expulsada) cuando vomitan los afectados. María Sabina lo expresaba con claridad: «El vómito se produce porque los hongos así lo quieren. Si los enfermos no vomitan, yo lo hago por ellos y de esta manera se expulsa el mal. Los hongos tienen poder porque son carne de Dios. Los que creen sanan y los que no creen no sanan».


                                                                                           Benigno Horna, camino de Huautla de Jiménez 1978

Según me confió, a medida que ingería los hongos brotaban cantos en su interior. En ocasión de la primera «velada», cuando pidió ayuda para salvar a su hermana, tomó aproximadamente treinta pares de honguitos y se sintió rodeada de seres importantes. Después, realizó un viaje muy largo y su hermana sanó. A partir de ese momento le empezaron a traer enfermos para que los curara. Ella no cobraba. «Un sabio como yo no debe cobrar por sus servicios. No debe lucrarse con su conocimiento. Quien cobra es un mentiroso. El sabio nace para curar, no para hacer negocio. Con las 'cositas' no se debe comerciar, afirmaba Sabina.

Tradición milenaria


Al morir la más famosa chamana mexicana contemporánea, su hija María Apolonia heredó este don. En ocasión de mi último viaje a Huautla estuve con ella. En su casa, junto a los recuerdos que su madre le dejó, Apolonia me hizo pasar momentos inolvidables y también algo de nostalgia, veinticinco años después de mi primer encuentro con «la Sabi».

A esta mujer le ha tocado, sin buscarlo, ser la sucesora de una tradición milenaria que posiblemente toque a su fin cuando ella muera y se reúna con su madre, la que fuera «mujer-aerolito», «estrella» y «águila». Mientras vivió María Sabina, su hija se mantenía en un plano discreto. Sólo cuando falleció «la Sabi», María Apolonia se transformó en «sabia» y se reveló como «chamana».

Una sesión de sanación y el uso de las velas

Los profanos atribuyen el nombre de esta ceremonia al uso de velas, pero el término se refiere a la ingestión por parte del chamán de distintos alucinógenos.

                  Psilocube caerules

El oficiante ingerirá «derrumbe» (Psilocybe caerules- cens) y, fuera de la temporada en que éstos están disponibles, Psilocybe cubensis, además del «San Pedro» y otras variedades.

                          Psilocybe cubensis

En todas las veladas a las que he asistido en Huautla se empezaba fumando «San Pedro» o «Piziate», un preparado compuesto por hojas de tabaco molidas, al que se añadía cal, ajo y otros ingredientes. Luego se liaba para ser fumado, aunque María Sabina, como María Apolonia, también lo frotaban sobre el cuerpo del enfermo.

En algunas ocasiones se lo daban para que lo tragara y hacerle vomitar y expulsar el mal. El origen de la enfermedad podía ser obra de otro chamán o «diablero» o, sencillamente, obedecer a causas naturales. Estas ceremonias de sanación tienen lugar en la casa del sabio y se realizan al ponerse el Sol. En el interior, el recinto está siempre rodeado de velas, cirios, plantas y flores recogidas minutos antes, para evitar que estén contaminadas.
 

                                                                                               María Sabina, fumando San Pedro


Los participantes empiezan fumando San Pedro», sentados en círculo. El «sabio» se coloca frente al paciente y, cuando en la habitación todos tosíamos desenfrenadamente, el chamán salía fumando «San Pedro» y rodeaba el recinto para ahuyentar a los malos espíritus con el humo. También se utilizan recipientes donde se quema «copa1», una especie de incienso que con el humo producido al fumar el «San Pedro» tienen el efecto de distorsionar la percepción, produciendo una visión nublada.

Las velas se encienden en honor de los espíritus, que son los dueños de los cerros, árboles, plantas, animales y manantiales de la zona. Este rito tiene por cometido conseguir que éstos se muestren propicios, antes de pedirles ayuda para sanar al enfermo. A continuación, el chamán saca de una bolsita de cuero los hongos y los reparte de dos que en dos a cada uno de los asistentes. El último que los recibe es el paciente; entonces el chamán empieza a entonar cánticos para atraer a los «espíritus aliados».

                                                                                            

A los que no ingieren los hongos se les da «San Pedro», que debe mascarse como si fuese chicle. Pocos de los allí presentes entendíamos el significado de los cantos, pero su ritmo contagioso y pegadizo, además de los olores desprendidos por el humo del tabaco, las velas y el copal, te sumergen en un estado alterado de conciencia en el cual se siente flotar el cuerpo. En todas las sesiones en que participé, ninguno de los presentes dijo nada. Fuese por respeto o por temor, todos permanecimos en silencio, con la mirada baja, sin intentar observar en detalle la que hacía el chamán. Con frecuencia, éste administraba más pares de hongos al enfermo, que vomitaba constantemente y parecía epiléptico por la espuma que manaba de su boca. Tanto el paciente como «el sabio» bebían un líquido que, probablemente, fuese chicha de maíz. Yo me mantuve siempre sereno. 

                                                                                                  

De acuerdo con el chamán, guardaba los pares de hongos que me entregaba y se los devolvía al terminar la sesión. Los otros participantes tampoco bebían, ya que su función era la de vigilar que todo permaneciera en orden. El intenso humo y el olor desprendido por la que allí se quemaba, no dejaba ver ni oler los v vómitos del enfermo, que se retorcía de dolor sujetándose el estómago. A la largo de la noche, el chamán sacaba más pares de honguitos, que administraba al paciente. Al oír el canto del gallo que anunciaba el amanecer, la velada finalizó.

Entonces, los acompañantes del enfermo lo llevaron a su casa. Generalmente, en caso Jeque el paciente viviera lejos, se quedaba descansando en casa del chamán.


*Benigno Horna Extraído Año Cero. Año XV nº 02-163

 

 

Estudiosos del Chamanismo:

                                Roger Wasson y María Sabina

Albert Hoffman,

Carlos Castaneda,

Mircea Eliade,

Benigno Horna

 

                                                        Benigno Horna. Creador del concepto: Chamanismo sin alucinógenos.

Desde los 3 años, -nació el 9 de enero de 1955 en Panamá-, Benigno Horna, ha vivido entre chamanes y naguales, que le ayudaron a combatir la malaria y a partir de superarla, se convirtió en Sukia, aprendiz de nagual, dentro del grupo "Chibcha" amerindio Guaimí (Ahora Ngöbé-Bugle). Durante su infancia, debido a las altas fiebres, desarrolló una serie de capacidades, que le han valido posteriormente a la hora de diseñar el MHRP, y de entender mejor a las culturas a las que ha visitado y estudiado. Su relación con el caballo, le ha llevado a recorrer más de ciento veinte países y haber trabajado como antropólogo en los cinco continentes. 

Experto en Naguales (hombres que se convierten en animales), en Chamanismo Mazateco, Paduang, Ngöbe-Buglé, Polinesio y curanderismo, ha dado cursos y conferencias en los cinco continentes.

En 1978 conoció en el Museo Nacional de Antropología de México, -mientras estudiaba Antropología Maya-, a Gordon Wasson, experto Micólogo y a Albert Hoffman, sintetizador del LSD, que le indicaron que Carlos Castaneda (Las enseñanzas de Don Juan), había tomado a María Sabina, como la más importante chamana dentro de su obra, y ya que a Castaneda era casi imposible conocerle, le sugirieron que estudiase a María Sabina, en su casa de Oaxaca. Le dieron unos regalos y un mapa para poder llegar a casa de María Sabina en Cero Fortín, Huautla de Jiménez, Oaxaca, México. 

                                                     Benigno Horna, camino de Huautla 1978

Horna y Wasson construyeron rápidamente una gran amistad, debido a que los dos venían del mundo financiero y se dedicaban al chamanismo. Horna subió a Huautla de Jiménez y entabló relación con María Sabina, la sabia de los hongos alucinógenos, hasta que en 2005 hizo su última investigación con María Apolonia Sabina, hija y heredera chamánica de la “Más Grande” chamana de la que se ha investigado.

                                                   Gordon Wasson y María Sabina

 Parte de sus estudios con los Mazatecos y con los Hongos Alucinógenos, los recopiló el Museo Nacional de Antropología de España, en las Actas del Congreso Internacional de Alimentación y Cultura de 1998, bajo el título: “Análisis antropológico de los aspectos sociales y culturales del uso de Plantas Alucinógenas entre de los mazatecos de México: Realidad o Fantasía”.

 Benigno Horna, ha convivido con tribus primitivas de los cinco continentes y con las más ampliamente desarrolladas, (Silicon Valley, Wall Street, Aeroespacial), y le han publicado sus trabajos de campo, museos, universidades y revistas. Tiene publicados más de veinte libros de temas diversos. Antropología, Novela, Astrología, Tarot, Filosofía, Inteligencia Emocional, etc. http://www.benignohorna.com/campo.htm

                                                                         Horna y María Apolonia, la heredera e hija de maría Sabina (2005)

 

 

 

Animales de poder en el Chamanismo del MHRP

Chamanismo con PNL, sin alucinógenos.

El antropólogo Benigno Horna, creó el concepto de Chamanismo sin Alucinógenos, donde explica, que se puede a través de endorfinas (drogas endógenas producidas por el propio cuerpo), alcanzar estados similares a los utilizados por algunos chamanes, de los que ha estudiado, sin ningún tipo de efectos secundarios y maximizando sus resultados, a través de sus experiencias y estudios universitarios. 

...A la posibilidad de alcanzar estados semejantes a los producidos por las drogas exógenas, utilizando drogas endógenas producidas por mi cuerpo; sin ningún daño a mi cerebro y con resultados muy similares, ya que aprendía a codificarlas en mi mente y a decodificarlas sin la utilización de drogas endógenas. Lo que realmente me preocupa es el daño irreversible que se produce en nuestro cerebro por el uso indiscriminado de estimulantes exógenos.

Si ese uso no está clínicamente controlado puede desencadenar reacciones que en muchos casos conducen a la locura o enfermedad mental...Cuando un brujo o hechicero ingiere cualquier tipo de droga, lo hace a conciencia. Ha preparado de forma minuciosa la droga que va a ingerir. Su cuerpo está adaptado y no precisamente es un procesos de un día. Son transmisiones de generación en generación...(*)      

(*) Benigno Horna, en el Congreso Internacional de Alimentación y Cultura de 1998, en el Museo Nacional de Antropología de España. La Val de Onsera página 442-3. Volumen I.

 

Chamanismo del Siglo XXI, sin Alucinógenos

Igor Simöes

El primer animal de poder: El Delfín

El delfín rosado alberga en su cerebro un potente sistema de ultrasonidos que lo convierte en un complemento natural para paliar desde la leucemia hasta la depresión o los problemas de psicomotricidad.

El Centro Terapéutico, dirigido por el veterinario brasileño Igor Simões, acoge desde 2005 tratamientos basados en la interacción con este animal, cuyo sistema de ultrasonidos cerebrales es mayor que el de su homólogo marino.

Situado en el río Ariau, que une al Río Negro con el Solimões -luego Amazonas-, este centro de "delfinoterapia", como también se conoce a este tratamiento, tiene la peculiaridad de trabajar con estos animales sin mantenerlos en cautiverio, lo que multiplica su eficacia, y está especializado en el tratamiento infantil, aunque todavía en pequeña escala.

El "boto rosa" -como lo llaman en Brasil-, con sus pequeños y casi inútiles ojos, compensa su carencia visual con un gran cráneo que alberga un generador de ultrasonidos capaces de, "al entrar en contacto con las personas, tener una visión de ellas equivalente a la de una ecografía en la que enseguida localizan dónde está su problema", explicó a Efe Simões.

La "delfinoterapia" en el Amazonas o los efectos curativos del delfín rosado

Después de estudiar veterinaria y tras años de investigación, Simões realizó su tesis sobre el efecto fisioterapéutico que nadar con estos delfines tenía en los humanos, pero luego fue comprobando cómo su aplicación se extendía también al campo neurológico, al oncológico y al psicológico.

Los ultrasonidos sitúan el problema y consiguen "un efecto de equilibro en el cuerpo, generan endorfinas y estimulan el organismo, de manera que pueden hacer mejorar el funcionamiento de glándulas, la secreción de hormonas o el flujo sanguíneo", explicó.

Según datos de la Fundación Agua Thought, uno de los efectos más notorios de los delfines es su capacidad para mejorar la sincronización interhemisférica -con éxito en un 75 por ciento de los casos- y activar zonas latentes del cerebro, lo que consigue también desbloquear traumas y revierte en la autoestima, que activa además el sistema inmunológico del paciente.

Pero antes de la ciencia, ya existía un mito indígena que dibujaba la conexión del delfín rosado con el organismo del hombre y, según el cual, el animal se convertía en hombre por la noche y fecundaban a las mujeres.

El delfín rosado, además, complementa con sus ultrasonidos de una manera natural e inocua la quimioterapia y la radioterapia para pacientes con cáncer, según Simões, además de estimular la necesidad de comunicación en los niños con problemas de socialización y dinamiza el aprendizaje en los casos de síndrome de Down, consiguiendo resultados entre dos y diez veces más rápidos.

"Cuanto mayor es el problema, los delfines más empatizan con el paciente", aseguró Simões, que añadió que estos tratamientos consiguen el bienestar en los propios delfines, que incluso "aprenden" a ser más eficaces.

El efecto terapéutico de estos animales, que de adultos pueden llegar a pesar 180 kilos y medir 2,5 metros, "se nota desde el primer día", aunque la terapia puede durar hasta tres años, en sesiones de dos horas.

Este tipo de terapia es solicitada en su mayoría por pacientes brasileños, pero también están empezando a llegar solicitudes desde Europa.

Pero el delfín rosa del Amazonas comparte su uso terapéutico con el turístico, dado que por su carácter afable y su facilidad de trato con los humanos es objeto de visitas organizadas casi a diario que, por un lado, sobre alimentan a los animales, pero que también han conseguido que se frene su caza, puesto que su carne servía anteriormente de cebo para la pesca a gran escala.

 

 

El segundo animal de poder: El águila.

El águila -que no es el mayor ave-, si es el ave de mayor longevidad de su especie. Llega a vivir hasta los 70 años. Para poder llegar a esa edad, a los 40 años deberá tomar una seria y difícil decisión. A los 40 años sus uñas se tornan apretadas y flexibles, sin conseguir tomar a sus presas de las cuales se alimenta.

Su pico largo y puntiagudo se curva apuntando contra su pecho. Sus alas están envejecidas y pesadas y sus plumas gruesas. Volar se le hace ya muy difícil. El águila tiene solamente dos alternativas: morir o enfrentar su dolorido proceso de renovación, que durará 150 días. Este proceso consiste en volar hacia lo alto de una montaña y quedarse ahí, en un nido cercano a un paredón, en donde no tenga la necesidad de volar.

Después, al encontrarse en el lugar, el águila comienza a golpear su pico contra la pared hasta conseguir arrancarlo. Después de arrancarlo, esperará el crecimiento de uno nuevo, con el que desprenderá una a una sus uñas talones.

Cuando los nuevos talones comienzan a nacer, comenzará a sacar sus plumas viejas. Después de cinco meses saldrá hacia el famoso vuelo de renovación que le brindará 30 años más de vida.

En nuestra vida… muchas veces tenemos que resguardarnos por algún tiempo y comenzar un proceso de renovación. Para continuar un vuelo de victoria, debemos desprendernos de costumbres, tradiciones y recuerdos que nos causaron dolor. También debemos desprendernos de temores por los obstáculos que se pudieran presentar, ya que el universo conspirará para apoyarnos en nuestro propósito.

Solamente libres del peso del pasado y de temor por el futuro podremos aprovechar el resultado valioso que una renovación siempre nos trae.

 

 

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El AMOR es el sentimiento más bello y hermoso que podemos sentir los humanos y en nuestra mano está la decisión, ya que somos el animal más emotivo, pero también es el más racional, por tanto necesitamos de un control de nuestros sentimientos para evitar una continua inestabilidad afectiva. Pentimentos 

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